Tropo a la uña, un referente de la creación literaria y artística de Cancún *Voces conocidas, voces emergentes

0
914

PLAN B

 

Tropo a la uña ,la revista del Centro de Creatividad Literaria que dirige el escritor y poeta Miguel Meza es sin duda un referente de la creación literaria  y artística de Cancún.

En esta su segunda época (Año 4) recientemente publicó su número 16 y salta a la vista que Tropo a la uña ha congregado a un grupo de colaboradores muy sólido y diverso. Unos son ya autores conocidos, otros son voces emergentes.

Resaltan en este número las entrevistas: de Miguel Meza con la artista plástica Selma Guisande; de Ana K. Celis con el arqueólogo subacuático Guillermo de Anda Alanís: de David Anuar con el poeta Balam Rodrigo (Premio de Poesía Aguascalientes 2018) y de Tropo con el dramaturgo Juan Carlos Serrano .

Hay ensayos de David Anuar, Héctor Hernández, Marién Espinosa Garay, Vanesa González-Rizzo Krasniansky, Isabel Rosas Martín del Campo,

Relatos cortos de IIlia Viveros y Yeraldín Velasco.

Textos diversos de Miguel Miranda, José Antonio Iñiguez, Mariel turrent, Ma. Ofelia Arruti y Macarena Huicochea, Ang{elica Mercado, Roberto Parra y Marcos Constandse.

También encontramos poesía Gabriela  Ramírez y de Rodrigo Balam, así como fotografía de Félix Barra.

Para el autor de estas breves líneas sobresale un artículo de Mauricio Ocampo C. titulado Expresiones urbanas juveniles de Cancún, sobre la creación, a fines de los 90, del espacio cultural alternativo El Rincón Rupestre, en la Región 231 de Cancún. Dice Mauricio Ocampo que  «… el Rincón Rupestre, espacio fuera de lo común por varias razones: era una zona irregular, a las que se accedía por un camino de terracería de unos 200 metros. Al llegar lo primero que se veía era una albarrada, un patio grande y detrás una palapa. Su nombre se debe al Manifiesto Rupestre escrito en la década de los 80 por el músico Rockdigo González. La analogía era muy evidente, ninguno de los poetas, escritores y músicos que participábamos en las noches de música y poesía éramos o intentábamos ser profesionales. Lo único que buscábamos era un espacio autogestivo de libre expresión y con identidad propia.»

Excelente este número 16. Larga vida a Tropo a la uña.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here