Nueva iniciativa para darle autonomía a la Universidad de Quintana Roo *Advierten de franco retroceso de la institución

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PLAN B

 

El pasado 13 de junio los ciudadanos David Cortés Olivo y Wilberth Augusto Madera Olivares entregaron al Congreso del Estado de Quintana Roo una iniciativa que propone reformar diversos artículos de la Ley Orgánica de la Universidad de Quintana Roo, la cual dotaría de autonomía a la máxima casa de estudios del estado.
Cortés Olivo y Madera Olivares, ambos egresados de la maestría de ciencias sociales aplicadas a estudios regionales de la Universidad de Quintana Roo, presentan la iniciativa
«acorde con el derecho que se nos otorga a través de la Ley de Participación Ciudadana del Estado de Quintana Roo en sus artículos 26, 27, 28 y demás relativos».
A diferencia de la iniciativa que la fracción panista presentó en mayo del 2017, la iniciativa de los egresados de la Uqroo es más completa y más precisa y propone, entre otros, dos puntos fundamentales: eliminar la figura denominada como Junta Directiva y establecer como máxima autoridad al Consejo Universitario, De esta forma «el gobierno de la Universidad queda encomendado a las siguientes autoridades: I.- El Consejo Universitario; II.- El Rector; III.- Los Consejos Académicos; IV.- Los Coordinadores de Unidad; V.- Los Consejos de División; VI.- Los Directores de División; VII.- El Patronato. VIII.- Órgano de Control Interno».
Igualmente proponen la creación de una unidad de contraloría interna que sea autónoma en sus funciones y que sea designada por el poder legislativo, como órgano de vigilancia que no permita los posibles abusos de un autogobierno universitario.
En la exposición de antecedentes de su iniciativa, Cortés  Olivo y Madera Olivares consideran que «a 27 años de su creación los resultados no son homogéneos, aunque la salud financiera de la Universidad es evidente, el crecimiento de la matrícula de alumnos ha sido muy superior que el incremento de su nivel educativo».
Igualmente advierten de un retroceso de la Universidad de Quintana Roo «de acuerdo a la clasificación de las mejores universidades de Latinoamérica realizado por Quacquarelli Symonds (conocido como Times Higher Education-QS World University Rankings) en la última década la UQROO ha descendido posiciones, de estar entre un grupo privilegiado entre las 201-250 mejores universidades de Latinoamérica en el año 2013 a estar en el grupo de las 301-400 en el año 2018, es decir que tan sólo en este periodo de cinco años, académicamente la UQROO ha descendido 100 posiciones, siendo este un retroceso inaceptable, cuando el avance y desarrollo de esta Universidad era prometedor en sus primeros años de vida».
Agregan que «el crecimiento de la UQROO en materia de unidades académicas ha sido: en Cozumel (1998), Playa del Carmen (2009), Cancún (próxima a inaugurarse), además del edificio de Ciencias de la Salud en Chetumal (2010), igualmente la matricula estudiantil ha aumentado contando actualmente con 5,207 alumnos en nivel licenciatura (QS, 2018) y 120 de nivel posgrado (INEGI, 2014).
«El creciente número de alumnos y planteles debería traducirse en calidad académica, pero esta calidad ha ido en franco retroceso, sin alguna excusa aceptable, ya que las finanzas son sanas (gracias al modelo económico-administrativo), y la oferta ya que las finanzas son sanas (gracias al modelo económico-administrativo), y la oferta educativa ha tenido buena aceptación por parte de los jóvenes quintanarroenses».
Sobre el por qué del retroceso de la máxima casa de estudios de Quintana Roo los promoventes de la iniciativa son contundentes «atribuir las causas específicas del paulatino deterioro del modelo educativo de la UQROO sería arriesgado. Sin embargo, en buena medida el desempeño de los rectores influye sobre el rumbo de la Universidad, y en el caso particular del proceso de detrimento académico de esta década se puede responsabilizar a dos rectores: la Mtra. Elina Elfi Coral Castilla y el actual rector Mtro. Ángel Ezequiel Rivero Palomo, ambos con perfiles profesionales que escasamente se vinculan con el área académica (ninguno es investigador y sus encargos anteriores fueron en el servicio público y no en instituciones educativas).
«De este modo, los dos últimos rectores (Coral Castilla y Rivero Palomo), no sólo son ajenos al trabajo como autoridades-educativas, sino que sus niveles académicos son menores al par inmediato de rectores que les precedieron; quienes no sólo contaban con experiencia como autoridades académicas sino que contaban con estudios de Doctorado.
«Al respecto cabe planearse la siguiente pregunta: ¿Por qué ha disminuido el nivel académico y profesional de los rectores de la UQROO? La respuesta se encuentra precisamente en la organización interna del máximo órgano de la Universidad, denominada como la Junta Directiva, la cual se compone por siete integrantes designados por el Gobernador del Estado y cuatro integrantes designados por el Consejo Universitario».

«… la Junta Directiva está conformada en su mayoría por personas que no necesariamente estén involucradas con los temas académicos, es decir, la propia ley permite la poca profesionalización de la máxima autoridad de la UQROO, e incluso hace evidente la intervención del Gobierno del Estado en los asuntos internos de la Universidad, cuando lo que hace falta para el desarrollo académico es la profesionalización y no la carga de compromisos partidistas.
«En la práctica, cada vez resulta más contraproducente “atar” a una Universidad a “pactos”, “imposiciones” o “ajustes” de grupos político-partidistas, cuando la UQROO debe ser más competitiva día a día. También, la integración de la máxima autoridad universitaria contradice el espíritu con el que se creó la UQROO, ya que en su Decreto de creación se menciona en su artículo 14 fracción b, que “La Universidad deberá ser una Institución dedicada al conocimiento, con régimen de autogobierno, con libertad académica y abierta a la plena circulación de las ideas para el desarrollo del pensamiento crítico y creativo”.
David Cortés Olivo y Wilberth Augusto Madera hacen hincapié «en que para llevar a la UQROO a un nivel educativo que compita con las mejores universidades del mundo, es necesario que quienes integren su máximo órgano de autoridad sean académicos profesionales, igualmente el nombramiento del rector debe basarse en su experiencia como académico y como autoridad académica (dos requisitos fundamentales, y en ambos se debe destacar características que los últimos dos rectores no cumplen).

«Tan sólo por legitimidad, tan sólo por congruencia y por un mínimo de decoro hacia la juventud quintanarroense, instamos a que la UQROO sea autónoma. Para ello es necesario separar los intereses partidistas del control económico-administrativo de las Instituciones de nivel superior».

Para concluir, está en manos del Congreso del Estado de Quintana Roo darle o no la autonomía a la máxima casa de estudios de la entidad. Lo cual se verá en el próximo periodo de sesiones.

 

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