Cuatro propuestas para restituir la autonomía en la UQRoo *Por Martín Ramos Díaz

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PLAN B

Por Martín Ramos Díaz
martinramosdiaz@gmail.com

I. ¿De qué autonomía universitaria hablamos?

La autonomía universitaria se convirtió en garantía constitucional desde 1980, cuando los legisladores del país adicionaron un párrafo al artículo 3º. Fue la culminación de un proceso de casi dos años de discusiones y foros. Desde el 9 de julio de 1980, hace 38 años, la autonomía universitaria forma parte de las libertades constitucionales en México. Elevar a rango constitucional la independencia política y administrativa de la universidad pública tuvo como propósito asegurar las libertades universitarias.
El contenido mínimo de la autonomía universitaria quedó definido en la Constitución y es el parámetro que las legislaturas locales usan para otorgar autonomía a las universidades estatales.
La Universidad de Quintana Roo fue creada en el inicio de los años 1990, nació con un esquema de autonomía, en concordancia con la Constitución mexicana. El Decreto de creación y la primera Ley Orgánica de la Universidad de Quintana Roo reflejaron con claridad la naturaleza autónoma de la Universidad de Quintana Roo. Pero el gobierno estatal siguiente decidió cancelar la autonomía universitaria apenas tres años después de haber sido creada la estatal universidad de Quintana Roo: promovió una nueva Ley Orgánica en 1994 y desde entonces somos una universidad sin autonomía para gobernarse, que depende de la voluntad política de cada ejecutivo estatal en turno.
La autonomía de la que hablamos y que solicitamos se restituya es la que existía y que nos quitaron. La establecida por el Decreto de Creación de 1991 y por la Primera Ley Orgánica de 1992, en los capítulos 3, 4, 9, 15, 16, 18 y 28 que fueron derogados en la segunda Ley Orgánica de 1994. Lo que se pide es que el Congreso Local devuelva esa autonomía y que esta vez se haga explícita en la definición jurídica y en el nombre de la Institución: Universidad Autónoma de Quintana Roo.
Corresponde al legislativo del estado de Quintana Roo valorar la restitución de la autonomía universitaria establecida en el Decreto de Creación (1991) y en la primera Ley Orgánica de la Universidad de Quintana Roo (1992). Los párrafos derogados en 1994 deben ser recuperados en una nueva Ley Orgánica de la Universidad de Quintana Roo (2019).
El legislativo de Quintana Roo podría emitir una nueva Ley Orgánica de la Universidad de Quintana Roo en 2019 que recupere los párrafos derogados por la Ley Orgánica de 1994 y que aproveche la experiencia del primer cuarto de siglo de vida de la UQRoo para mejorar sus órganos de gobierno y autorregulación, la salvaguarda de su patrimonio y la futura relación con los trabajadores docentes y administrativos.
La nueva Ley Orgánica de 2019 podría rescribirse en el marco de la experiencia ganada en este cuarto de siglo. A primera vista existen tres amplios ámbitos que se pueden mejorar en el articulado de la nueva Ley Orgánica 2019: a) eficiencia de sus órganos de gobierno y autorregulación, b) salvaguarda de su patrimonio y recursos financieros, c) relación laboral con docentes y administrativos.

II. ¿Cómo mejorar la eficiencia de los órganos de gobierno y autorregulación en la nueva Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Quintana Roo?

Reducir el actual número de consejeros en el Consejo Universitario es factible con el nuevo estatuto de autonomía. Es un modo de hacer ágil y eficiente un órgano de gobierno central en el gobierno autónomo de la vida universitaria. Es el camino para dar vida auténtica a los Consejos Divisionales, al Colegio de Académicos y al Colegio de Estudiantes. El actual número de 29 consejeros universitarios con derecho a voto puede ser reducido, según nuestros cálculos, a 13 miembros sin que se pierda representatividad. Un reducido número de consejeros facilita la toma de decisiones ejecutivas y abate los costos de reunir directivos, profesores y estudiantes situados en diferentes campus universitarios. La nueva Ley Orgánica podría reducir a 13 miembros con voto los actuales 29 integrantes del Consejo Universitario.

III. ¿Cómo salvaguardar de mejor modo el patrimonio y los recursos de la Universidad Autónoma de Quintana Roo?

En los últimos años, la más notoria pérdida en el patrimonio universitario fueron los terrenos de la UQRoo en la costa de Tulum. Aunque la ley marca que las propiedades de una universidad autónoma son inajenables e inalienables, en Quintana Roo se despojó a la universidad de esas propiedades. Menos conocido es el paradero de placas de taxi y locales comerciales en Cancún y Chetumal que actualmente no figuran en las propiedades de la universidad y que inicialmente pertenecieron a ella.
La nueva Ley Orgánica podría crear la Tesorería Universitaria como órgano central de administración de recursos y bienes universitarios. Desaparecer el Patronato y crear la Tesorería ayudaría a mejorar la eficiencia, sin triangular, responsabilidades delicadas de conservación y administración de patrimonio. En una tesorería universitaria central es más sencillo aplicarle todos los procesos de contraloría, transparencia y responsabilidad establecidos por la legislación federal y estatal.

IV. ¿Cómo establecer una relación laboral armónica a partir del nuevo estatuto de autonomía con docentes y administrativos?

Los trabajadores administrativos de la universidad son los más vulnerables a los cambios cuatrienales de la administración universitaria. Es el sector donde se registra una mayor movilidad laboral y en donde no están suficientemente claros los procesos de ingreso, ascenso y permanencia. La nueva Ley Orgánica podría establecer la obligatoriedad de contar con un Estatuto de Personal Administrativo que con claridad fije las bases de ingreso, ascenso y permanencia en ese sector.
Suponiendo que el nuevo estatuto de autonomía haga transitar el régimen laboral de los trabajadores de la UQRoo al apartado A del 123 constitucional y al capítulo XVII del Título Sexto de la Ley Federal de Trabajo (referido a trabajadores universitarios), la nueva Ley Orgánica podría dejar abierta la posibilidad de que los docentes y administrativos de UQRoo mejoren sus opciones de atención médica y de retiro.

*Nota final: transcribo los aspectos que se desprenden de la norma constitucional de autonomía universitaria, según el jurista Sergio García Ramírez: “a) a la capacidad de autorregulación y autogobierno de las instituciones universitarias; b) a la realización de los fines propios de las universidades (docencia, investigación y difusión de la cultura); c) a la libertad de cátedra e investigación y el libre examen y discusión de las ideas dentro de las universidades como medios para realizar sus fines; d) a la facultad de las universidades de determinar sus planes y programas; e) a la potestad de las universidades para fijar las condiciones de ingreso, promoción y permanencia del personal académico; f) a la capacidad de las universidades autónomas para administrar su patrimonio”. (La autonomía universitaria en la Constitución y en la Ley, UNAM, 2005).

Nota del Editor: El encabezado principal y los subtítulos, así como el uso de mayúsculas y minúsculas, negritas y cursivas son del autor del texto

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