No soy pendejo de …orita: Rony Rosado

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Fotos: Héctor Cobá

 

Héctor Cobá / Facebook: Héctor Cobá / Twitter: @HctorCob

 

Producto de las tierras mayas, del Caribe mexicano para el mundo. Sus canciones el Blues de doña Rita y la del luchador de su barrio, Sombra Azul, de su colonia Barrio Bravo hacen aparecer el cronista musical nato, ambas son una breve muestra de ello. Historiador de su terruño chetumaleño, la mezcla de sus orígenes campechanos con la cercanía del bulevar Bahía.

Todo un Vagamundo, combinación propia de vago del mundo. Rolero, chorero, soñador y valerock, poeta, trovero ¿o trovador?, loco y solidario superó una embolia en el sinuoso camino de Rockstar con los consabidos excesos que significa tal epíteto. Empedernido reclamante que se pague por hacer música, porque se respete el quehacer de los músicos. Cuatro años después, en octubre de 2018, hace un recuento del antes y después de la embolia que le hizo usar bastón durante un tiempo. 2014, año de un principio y de un fin, de ser fiel sólo a la “Preciosa, María Juana / bendita maldita y adicción; así eres tú… así eres tú… mi adicción”. Dejando atrás las duras costumbres que resultan de ser un Rockstar.

Su recuperación dejó dos productos el libro Sonetos para guitarras sordas (2016 Plumas Negras Editorial) y su disco Vagamundos (2018 Pink & Black Productions / Rony Rosado), en este último hay ocho canciones de su autoría, de las 13 grabadas en 2017 en Colchester, Essey, Reino Unido, o sea Inglaterra.

Fotos: Héctor Cobá

Chetumaleño de buena madera, qué buena, de excelente, de una mezcla de cedro, granadillo, zapote y ciricote. De entrada, descarta ser encasillado, aunque se desenvuelve como manager, utility, guitarrista y coro, en medio de los géneros bossa nova, blues y rock; sin embargo, lo rupestre es lo suyo, calladito y es cuatrilingüe (español, italiano, inglés y francés). Tampoco le hace el feo a cualquier ritmo, por lo que sus cuates lo vacilan, es el Chico Che Rosado…

Rony Rosado (Romgney Manuel Rosado Sánchez) el malhablado que dice la verdad, el estridente, aunque él no lo quiera, compositor íntimo, amoroso padre de su musita Gollita junto con su cómplice y compañera de vida Magnolia Negrete; amante de la naturaleza y de los canes, ha recogido una media docena de la calle. Solidario con sus compañeros músicos, facilita el súper equipo de sonido de su propiedad.

Rony Rosado, Premio Nacional de la Juventud 2001, autor del poemario Sonetos para guitarras sordas y del disco con canciones propias Vagamundos (2018). Valerock, soñador y telonero del Tri de Alejandro Lora en Montreal, Canadá. Cuate de Enrique Bunbury, El Mastuerzo (Francisco Barrios, fundador de Botellita de Jerez), Sabú, Armando Palomas, Lalo Tex (QEPD) y Rockdrigo González (QEPD).

Antisolemne no le hace el feo a la cumbia o al blues, el autor, compositor, intérprete, músico, investigador, Premio Nacional de la Juventud 2001, su biografía lo retrata con ese talante. “Qué importa saber quién soy, ni de dónde vengo, ni por dónde voy”. Toca la guitarra, el bajo eléctrico, el cuatro venezolano, charango, percusión y aparte disque cantante y hace coros; es mexicano de nacimiento; dignamente campechano y orgullosamente quintanarroense. Aunque nació un 30 de marzo de 1977 en la ciudad de Campeche, Campeche, a los tres días de nacido sus padres deciden ir a vivir a la ciudad de Chetumal en Quintana Roo de donde orgullosamente se auto-denomina.

Fotos: Héctor Cobá

Desde su infancia mostró aptitudes para la música y artes escénicas, ya que participó en coros y en teatro para niños; en la escuela primaria ganó premios en oratoria y declamación. Aprendió a tocar su instrumento preferido (la guitarra) en las calles de su tierra natal a la edad de los ocho años (músico lírico en esencia). Sus primeros estudios de música los realiza a la edad de 15 años en la Escuela Estatal de Música del Estado de Quintana Roo.

Como todo buen rockero, bluesero e intérprete formó parte de bandas de rock como: El Suspiro, Sentencia y Merot; también participó en la realización del primer demo de la banda de Reggae ZigZag como músico invitado en dos canciones. De igual forma ha formado duetos con varios trovadores y cantautores de su tierra, de la misma forma que en pequeños proyectos musicales en donde lo han invitado a participar como vocalista y músico.

Gracias a su dedicación y trayectoria en materia de labor social y altruismo con los refugiados guatemaltecos en el sur de México, con niños de la calle y jóvenes toxicómanos fue reconocido en el año 2001 por el entonces presidente de la República Vicente Fox Quezada con el mérito más alto que se le puede dar a un joven mexicano: el Premio Nacional de la Juventud.

Asimismo, ha sido parte de varios proyectos sociales en México con organizaciones no gubernamentales (ONG`S) como Cultura Joven AC y Opción México; miembro fundador de la Red Ambiental Juvenil (RAJ) y de la Coalición Nacional para la Prevención de Adicciones. Es miembro activo de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) y de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) como voluntario para la paz. Además es activista social en países en vías de desarrollo y voluntario de Pac de Rue, una organización que trabaja con jóvenes de la calle y toxicómanos en la ciudad de Montreal, Canadá.

La anterior parte de su bagaje cultural le permite, en la actualidad tirar la barrera de la pasividad de la política local, la que en este momento está modificando la Ley de Cultura junto a otros artistas locales… Pidiendo lo justo que nunca se ha hecho. El respeto al artista local. Está luchando para que ni un artista local vuelva a pagar un permiso para hacer arte en las calles y menos paguen impuestos por hacer actividades culturales, para recaudar lo que una producción cuesta.

 

Amor, hippie, progresista, en su verso II, en la página 46 de Sonetos para guitarras sordas reduce lo grande de lo pequeño o agranda lo pequeño de lo grande:

 

“…el mundo nos quedó pequeñito

para este amor Loco, Hippie

Aventurero y Progresista”.

 

Loco, hippie, aventurero y progresista con base en muchas lecturas, algunas de sus favoritas son de William Shakespeare, Luis Buñuel, Octavio Paz, Ernesto “Che” Guevara y Salvador Dalí. Versátil, Rony también ha escrito artículos para revistas, diarios oficiales o de circulación electrónica, donde sus temas han dejado saber la urgencia de mirar en las pequeñas grietas de la sociedad. Se pone muchas chamarras, la de gestor cultural, padre, protector de media docena de canes, rolero, productor, chorero, soñador, realizador, valerock, historiador y empresario cultural, en todo ese vaivén se da tiempo para componer sus canciones, musicalizarlas, además de ser niñero-padre de su Gollita (María Gregoria), su primogénita.

Fotos: Héctor Cobá

Su versatilidad es tan vasta que además de su fan page www. ronyrosado.uk se da el lujo de tener tres Facebook, el del músico, donde tiene unas cuantas opiniones; el del poeta (en éste dedicado a la poesía erótica tiene mil seguidores, pero nadie opina de los temas tratados) y el del loco, donde pone sus comentarios acerca de la música, critica a gobernantes y colegas que regalan su trabajo musical, a veces tiene hasta 200 réplicas o más a la polémica tratada.

Sus viajes por el mundo: España; el Cairo, Egipto; Montreal, Canadá; Guatemala, Chile y Argentina, entre otros, este intercambio cultural, tomar talleres de música popular mexicana, reuniones internacionales (como su participación en la Cumbre Mundial de Juventudes con Manu Chao) y giras musicales lo llevaron a una peligrosa orilla de la que se pudo alejar. “En 2014 en una gira de presentaciones en México, en un bar de Cancún, en el último show de la gira, en pleno concierto perdí el conocimiento, mi cuerpo perdió fuerza y con ella la mitad de mis movimientos mi cuerpo… acababa de sufrir un infarto cerebral que generó una embolia; en la cama, en la rehabilitación empecé lo que por años estaba pendiente a terminar”.

La recopilación de mis pensamientos escritos en diferentes etapas y años de mi vida, en libretas, hojas, servilletas y archivos de mi computadora, algunos están en el poemario Sonetos para guitarras sordas y también ya se han hecho canción.

Llevo años componiendo canciones, siempre trato de hacer un buen blues, un buen rock and roll, género musical con el cual me identifico; siempre quise componer algún bolero, una bossa nova, una trova cuando estaba enamorado. Casi siempre componía canciones urbanas, sociales que acabaron en la libreta de la escuela hasta que empecé a grabar mi música y fusionar esos ritmos que están en mi ADN musical, que van desde un punk británico o metal nórdico noruego tan brutal como pachanguera cumbia con sambas, tangos y reggae. Siempre empezaba a crear mis canciones con mi guitarra, como siempre fue y seguirá siendo mi música rupestre antes de ser cancones de estudio o de grabación.

Fotos: Héctor Cobá

Sin tanta alharaca, resume que tiene amigos de talla internacional, entre ellos Enrique Burbury; El Mastuerzo, fundador de Botellita de Jerez, con el que hizo una reciente gira por Guatemala; incluso abrió un concierto de Alex Lora en Montreal, Canadá. Tiene cuates de carrera como Luis Álvarez, Lalo Tex (QEPD), Armando Palomas, Rockdrigo González (QEPD) y Sabú, a quien le he producido cuatro videos, como “Lluvia de plomo”.

Identidad y valor cultural son dos de los motores que impulsan su quehacer musical, sin caer en el estereotipo de que todo tiempo pasado fue mejor, protesta “Ya no se toca jarana, / ya no se baila el danzón, / solo recuerdos me quedan / del faro del malecón, en la página 26 de Sonetos para guitarras sordas.

 

Su aprendizaje

Aprendí a ser gestor cultural desde que vi la película El tren de vida, un ejemplo de vida propia, a finales de los 90. El filme es un viaje de los personajes en busca de la supervivencia y la identidad, donde un loco aporta el punto de lucidez en la sociedad, así las escenas transmiten el esfuerzo comunitario frente al peligro que amenaza. Esta lectura de un fragmento de la historia de la humanidad, donde los judíos se hacen pasar por nazis en 1941, como ejemplo de vida propia me ayuda como autor.

Igualmente con Buscando a Sugar Man. Olvido y resurrección de Sixto Rodríguez, joven mexicano,  cuyas canciones alcanzaban la complejidad y sencillez propias del primer Bob Dylan (incluso superadas, dice algún productor); apenas vendió algunas copias entre sus dos discos: Cold Fact y Coming back to reallity.

“La cinta es la evocación de un personaje ausente, (Suecia, Inglaterra, 2012), escrita y dirigida por: Malik Bendjelloul, éste traza con solvencia la trayectoria de un héroe homérico cuyas gestas son conocidas en una parte del planeta pero sin que se tengan noticias de él. La tensión es encaminada hacia una investigación casi policiaca (página web para buscar a Rodríguez, rastreo de cuentas bancarias, análisis minucioso de las letras). El clímax llega no tanto con la revelación del músico, sino con la llegada a Casa: el encuentro con el pueblo liberado, la resurrección del redentor”.

Fotos: Héctor Cobá

Entrevistas, material de archivo, animaciones y hasta grabaciones en iphone con efecto vintique, hiladas a través de un montaje coherente con estructura clásica permiten la construcción del mito, y sobre todo, la narración de una historia sorprendente que lo imposible sería no contarla.

Catalogado de vivir del aire, Rosado Sánchez aclara, una fuente de mi financiamiento personal es que produzco y vendo artículos por internet, mis canciones también; en Spotify si alguien ve alguna de mis canciones recibo un centavo de dólar, lo que es un peso mexicano, imagínate si escuchan un disco entero o muchas horas, de eso vivo…

En Chetumal estaba tan fregada la cosa, tengo años buscando los espacios y nada, por eso me tengo que ir a Europa, me fui cinco años de Chetumal regreso y sigue la cosa igual o peor, ahora lucho porque los artistas seamos pagados en cualquier actuación o acompañamiento, en un ámbito de respeto

Hace como ocho meses regresé a mi Chetubien; al estilo Chetubien una frase creada por mí; y veo no hay empresarios en Chetumal que respeten y paguen a  los artistas, no se involucran con su sociedad, su comunidad.

Mi preferencia política, a la :;[]¡?=)!(/&%$#”*¨ los partidos políticos, soy Obradorista desde hace 18 años no de ahora, no Moreno, ¿crees qué soy pendejo de …orita? ¡Ya tengo mis años!

 

Los Sonetos para guitarras sordas resuenan en las paredes de Chetumal, de México y del mundo.

 

“Todo se acaba en un instante…

el tiempo pasa

y no hay quien lo pare…

no hay más juez, jurado ni verdugo…

que el mismo tiempo”

 

hectorcobacc@gmail.com

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