Escultura de joven mexicano embellece Goslar, Alemania

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Goslar, Alemania. La escultura de un talentoso joven artista mexicano forma parte de manera permanente del paisaje urbano en la milenaria ciudad de Goslar Alemania en el estado de Baja Sajonia, privilegio del que muy pocos artistas pueden gozar en Europa. La ciudad de Goslar al norte de Alemania se encuentra en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Ensamble de Siluetas es la obra escultórica en acero que Saúl Pereyra (Puebla 1988) construyó como parte de una convocatoria de la Evangelische Lutheranische Popstei de Goslar para presentar obras artísticas que resaltaran la figura de Martin Lutero. Thomas Gunkel al frente de la institución alemana fungió como apoyo importante para el jóven mexicano proporcionando el financiamiento para adquirir la escultura que se encuentra en un espacio privilegiado a los pies del Palacio Imperial de Goslar que es visitado por miles de personas cada año.

Los orígenes de una singular obra de arte

Alemania celebraba en 2017 los 500 años del nacimiento del fraile alemán y principal impulsor de la reforma religiosa en el país provocando la división de la iglesia católica.

Pereyra resultó ganador en la mencionada convocatoria cuando realizaba estudios de postgrado en la Escuela Superior de Artes Visuales la Hochschule für Bildene Kunst, la HBK en la norteña ciudad de Braunschweig.

Pereyra relató los orígenes de Ensamble de Siluetas: “empecé a documentarme sobre Martin Lutero en diversas publicaciones con pinturas que lo retrataban en diversas situaciones, al observar cuán diferentes eran una de la otra, extraje la silueta de cinco de ellas, fue un proceso largo de por lo menos un año llegar a la idea final, al ensamblar las figuras en otros materiales me iba enfrentando a diferentes dificultades pero lo más difícil fue hacerlo en pesadas piezas de acero; después de meses de búsqueda de un lugar donde realizar los cortes,  un taller industrial para turbinas de avión aceptó esta especie de reto y el mismo dueño lo hizo conmigo”.

El inconmensurable flujo creativo de Saúl Pereyra ( Puebla 1988) daba sus primeras muestras a temprana edad cuando era entregado por su padre a una guardería.

Un reporte escrito de la persona encargada del pequeño Saúl de 5 años hacía énfasis en la destacada capacidad de elaborar sus propios juguetes con diversos materiales como el papel, la plastilina  y algunos elementos de la naturaleza que el ingenio de aquel niño convertía ya entonces en incipientes obras de arte.

“Al ser el menor de seis hermanos, mi padre llevaba primero a los que asistían a la escuela primaria o secundaria, yo quedaba hasta el final y solía ser el último que llegaba a la guardería, todos los juguetes ya se los habían repartido los otros niños y no me quedaba más que construir objetos para jugar con lo que supongo encontraba a la mano”, recuerda un tanto conmovido el jóven mexicano.

El barrio bravo de Tepito parte de su formación

Egresado de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda Saúl Pereyra relata las difíciles condiciones bajo las cuales se desarrollaron los cuatro años de estudio.

Las experiencias de violencia extrema de que fue testigo en Tepito por un lado mientras por otro muestras de  solidaridad han forjado un aspecto importante de su carácter.

“Vivir durante cuatro años en La Casa Nacional del Estudiante José Ives Limantour en el barrio de Tepito que ofrece vivienda a jóvenes que realizan sus estudios a nivel superior y provienen del interior de la república marcó mi vida no solo en cuanto a mi quehacer artístico sino mi actitud frente al mundo en el cual me encuentro inmerso”. Visiblemente emocionado, continúa su relato; “ fui testigo de un asesinato con arma de fuego cuando desayunaba en un puesto de comida, en otra ocasión cuando una vez intentaron asaltarme apuntándome con una pistola en la cabeza, el asalto terminó en una inverosímil muestra de solidaridad de la cual hasta resulté beneficiado, parece relato surrealista, pero cuando le dije al asaltante que era estudiante y solo llevaba 10 pesos en la bolsa, terminó dándome 20 pesos conminándome a hacer algo por cambiar las condiciones de injusticia del barrio si me convertía en un ciudadano preparado profesionalmente”.

La Sombra ¿escultura?

La lista de premios como escultor a que ha sido acreedor es extensa para un joven de 31 años. En 2017 el Premio a Jóvenes Creadores otorgado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, el FONCA. Pereyra desarrolló un interesante proyecto en el que la sombra se convierte en material escultórico denominado La Sustancia de la Sombra. La Institución mexicana le otorgó una beca  para desarrollar el mencionado proyecto. La visión de Pereyra lo llevó a establecer contactos a  a nivel internacional logrando espacios de exposición de su trabajo en ciudades como Paris, Berlin y Barcelona.

Saúl Pereyra fue elegido para participar y representar a México en el encuentro Internacional de Arte y Derechos Humanos ARTIFARITI que se celebra en Argelia en los campos de refugiados del Sahara Occidental. El Estado de Puebla ha reconocido también con diversos premios el quehacer artístico de Saúl Pereyra.

De Tepito a Alemania

Con un premio para artistas que otorga del Servicio de Intercambio Académico alemán, la DAAD por sus siglas en alemán Deutsch Akademischer Auslands Dienst, Pereyra concluyó en 2016 estudios de postgrado en la ya mencionada escuela superior de artes visuales, la HBK de Braunschweig, en el estado federado de Baja Sajonia al norte de Alemania una de las escuelas de arte más prestigiadas de Alemania y bajo la tutoría de Raimund Kummer, un peso pesado en el ámbito de la escultura contemporánea no solo en Alemania sino en todo Europa quien fungiera como director de la universidad de arte en Braunschweig y quien continúa como catedrático.

Al final del ciclo universitario y consciente del extraordinario talento del joven mexicano comentaría que lo consideraba como un colega y no como un estudiante que pasó por la HBK de Braunschweig.

La institución alemana mantiene un convenio de cooperación con  La Esmeralda en el que desde el año 2001 se realizan intercambios de jóvenes estudiante entre Alemania y México.

Raymond Kummer comenta para La Jornada un interesante aspecto de estos intercambios: “muchos de los estudiantes mexicanos suelen llegar a nuestra institución con un enfoque un tanto tradicional de la academia bajo la expectativa de que es el maestro quien tiene un papel determinante y siempre una línea directiva, esta es una escuela de arte y los jóvenes tienen absoluta libertad para ejercer su poder creativo”.

Estos intercambios académicos tienen como antecedente la adquisición por parte de la institución alemana del edificio de los arquitectos mexicanos Legorreta que fue parte del pabellón mexicano en la exposición universal Expo Hannover en el año 2000.

Hoy en día este ejemplo de arquitectura mexicana alberga la biblioteca de la escuela superior de Arte de  Braunschweig. Entre muchos otros factores, las buenas artes tanto políticas como culturales de la entonces cónsul general en Hamburgo Tamara Kitain Talamás hicieron posible la adquisición de la obra de Legorreta. Retirada del servicio diplomático mexicano, Kitain fundó en 2004 el Centro de Diseño Alemán en México.

 

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